domingo, 6 de octubre de 2013

ME VALE MADRES

En México más que en cualquier otro país tenemos  una gran cantidad de religiones que mueven y determinan estilos de vida de  muchos mexicanos, dentro de este libro se mencionan muchos puntos muy importantes, en donde si observamos con mucha determinación podemos llegar a la conclusión de nuestro mundo, nuestra vida podrá llevar rumbos llenos de disturbios y pánico y mientras es más preocupante nuestro camino más nos podremos burlar de este, como en este libro de me vale madres donde menciona toda la ideología que envuelve nuestro país, en nuestra fe nuestras creencias nuestros temores sobre una deidad única e incuestionable, lo cómico que suena todo aquello que se nos ha enseñado y se nos ha inculcado de persona a persona, de adulto a niño, una serie de comentarios que ponen en cuestión mucho de sus existencia y su manera de existencia como un dios todo poderoso.
Una sección del libro es muy curiosa, esa sección a la que me refiero es donde menciona la importancia de una mujer en la vida de un hogar, es curioso que el dios que todos  adoramos tenga que ser hombre de curiosas características físicas como las de un adolescente americano sin preocupación de su apariencia física, es penoso saber que las mujeres no ocupan para los religiosos un lugar importante, como el de un hombre en representación de todo suceso trascendente en la historia, los hombres han ocupado siempre el puesto como seres supremos ante cualquier cosa sin embargo las mujeres se han descrito e incrustado como la sombra de todo hombre, como su protectora sentimental, la parte tierna en la educación de todo hombre cuando tienen más pantalones que cualquier hombre en la tierra como lo dice el libro.
Una cosa si es muy clara, a lo largo de toda la lectura comprendemos que las clases obtenidas a lo largo de tu crecimiento sobre dios o los dioses en el peor de los casos es simplemente una herramienta o un camino que podemos escoger siempre y cuando no lo hagamos una obsesión en nuestra mente, ya que en la mayoría de los casos se vuelve una muralla muy alta como para poderla pasar nubla tu vista y reprime tus ideas , y como una vez dijo el che Guevara la religión es como la fiebre que si no se controla puede terminar en delirio.

Debemos eliminar todos los complejos que creamos superiores dentro de nuestro entendimiento razonable, y aprender de nuestros errores aunque nos cuesten muchas lágrimas, o muchos días de depresión, no podemos vivir temerosos de realizar alguna acción esperando que sea aprobada por un dios que podría castigarnos tanto que nuestra mente quede perdida entre tanto dolor, toda una eternidad de felicidad o sufrimiento de acuerdo a como te hayas comportado en tu vida mortal, en conclusión tomar la riendas de tu vida y dejar de vivir con miedo o esperanza de que alguien nos solucione la vida.  

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